Historia
El CINEP en 36 años y el PPP en sus 21 años, han logrado consolidar su presencia en el escenario nacional, ganando un reconocimiento por sus aportes a la construcción del país. Representan una mirada alternativa de la realidad colombiana que se expresa en las propuestas de reflexión y acción.
Tanto la investigación como la educación tienen un valor estratégico para el CINEP-PPP y se han constituido en columna vertebral. No obstante, para el CINEP-PPP no son un fin en sí mismo, sino un medio para lograr los resultados que señalan su propósito y su meta institucional.
En los últimos años se ha realizado un proceso de reorganización en razón de su carácter como instituciones dirigidas por la Compañía de Jesús, quien ha promovido una mayor articulación de los centros sociales bajo su dirección (Instituto Mayor Campesino, Servicio Jesuita a Refugiados, Programa Suyusama, PPP y CINEP en colaboración con la Pontificia Universidad Javeriana).
Esto permitió la fusión estratégica del PPP con el CINEP, lo que generó cambios organizativos, que han requerido de una renovada organización interna, la cual se encuentra en plena marcha.
Con y para quienes trabajamos
Se han definido dos tipos de actores sociales como prioritarios para accionar:
- Los actores de sentido
Son grupos sociales excluidos política, económica y culturalmente, con capacidad para generar procesos de desarrollo y paz que contemplen la inclusión, la justicia social y la ampliación de la democracia, los cuales, además, propenden por una tramitación política y negociada de los conflictos, no armada ni violenta.
- Los actores estratégicos
Son grupos que optan por una solución pacífica y concertada de los conflictos; la defensa de la vida en todas sus expresiones, quienes comparten el sentido de nuestro trabajo y potencian nuestro propósito institucional.














El Oriente antioqueño, luego de ser considerada una de las zonas más violentas de Colombia, vive hoy otra realidad. Atraídos por la mejoría del orden público, desde el año 2007 han llegado a la zona alrededor de 60 mil personas que en el pasado debieron abandonar sus parcelas y que ahora desean rehacer sus vidas en la tierra de la que nunca quisieron salir.
Contra la corriente: Una mirada más allá de las interpretaciones normativas ymoralizantes de la política colombiana.