“El Quimbo no dejará una sola acción para el país”: Miller Dussán

Por: Lina Vargas Fonseca
Fabián Domínguez Díaz
Periodistas - Equipo de Comunicaciones CINEP

 

Tras el recurso de reposición que el pasado 8 de junio interpuso Plataforma Sur contra la resolución 0988 de 2009, mediante la cual el Ministerio de Medio Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial concedió licencia ambiental a Emgesa para la construcción de la hidroeléctrica de El Quimbo en el departamento del Huila, la discusión sobre la viabilidad del megaproyecto continúa sin resolverse. CINEP presenta las posiciones de las dos partes a partir de una entrevista a Miller Dussán, líder de Plataforma Sur; declaraciones y documentos tomados del portal de la empresa Emgesa.

 

 

Miller Dussán Calderón: Profesor de la Universidad Surcolombiana de Neiva y directivo de la red de organizaciones sociales Plataforma Sur. Ha estado al frente de las actividades de resistencia contra el megaproyecto hidroeléctrico El Quimbo y es vocero del recurso de reposición contra la resolución 0988 de 2009.

 

Emgesa: Compañía constituida en 1997 tras la capitalización de la Empresa de Energía de Bogotá efectuada por la sociedad chileno-española Capital Energía. Su principal actividad es la generación y comercialización de energía eléctrica. Es filial de Endesa Internacional, presente en 11 países y diez continentes. Cuenta con diez centrales de generación hidráulica y dos térmicas.

 

CINEP: ¿En qué consiste el proyecto de El Quimbo?

Dussán: El proyecto de la hidroeléctrica de El Quimbo fue negociado por el gobierno del presidente Álvaro Uribe y hace parte de un plan denominado “Visión Colombia II Centenario 2019”, cuyas bases son la confianza inversionista y la seguridad democrática. La construcción de la obra está calculada en 700 millones de dólares y tendrá capacidad para producir 400 megavatios, que sería el equivalente al 5 por ciento de la demanda eléctrica del país. La energía que se produzca allí será exportada a Ecuador, Centroamérica, el Caribe, Santo Domingo y Puerto Rico. Es un embalse que tiene una longitud de 55 kilómetros y un ancho de cuatro kilómetros. Va a inundar 8.586 hectáreas, de las cuales 5.300 están en producción y 2.000 son tierras de antiguos parceleros del Incoder.

Emgesa: El Quimbo es un embalse unipropósito con una capacidad instalada de 400 megavatios y una generación media de 2.216 gigavatios/hora al año. La obra, que se espera culmine en 2013, tiene una inversión estimada en 700 millones de dólares y producirá energía firme hasta el año 2034. El área del proyecto es un aproximado de 8.556 hectáreas que involucra siete municipios del Huila.

 


Imagen tomada de; www.eltiempo.com

¿Cuál es el impacto ambiental que generará el proyecto?

Dussán: La destrucción de cultivos permanentes y transitorios. Cerca de 2.000 hectáreas que producen cacao, arroz, sorgo y maíz. La inundación de 843 hectáreas de bosque ripario, que es considerado un ecosistema sensible único. Destrucción de la población de peces como el bocachico y el capaz, que dependen de las corrientes rápidas y son claves para la seguridad alimentaria local y la biodiversidad de otras especies. Un 95 por ciento de las casi nueve mil hectáreas hacen parte de la zona de reserva forestal protectora de la Amazonía, que incluye 103 especies de aves, 13 de reptiles y tres de mamíferos que están en peligro. En cuanto al territorio, tenemos casos como el de El Agrado, que sería uno de los municipios más afectados, pues prácticamente desaparecería y perdería el 30 por ciento de la participación en la producción agropecuaria del PIB regional.

También habrá daños arqueológicos. El Instituto Nacional de Antropología e Historia sabe que, en términos indirectos, se impactará alrededor de dos mil sitios. Tenemos conocimiento que el Instituto recibió la orden de dar su concepto favorable, por encima de consideraciones científicas y antropológicas, porque era la voluntad del Presidente. No valen leyes, no vale nada. Es un negocio donde se sospecha que tiene que ver mucho el Presidente de la República.

Emgesa: El estudio de impacto ambiental elaborado por la empresa califica la pérdida de cobertura vegetal como baja con un total de 1.668 hectáreas de bosque y 2.475 de rastrojos altos y bajos. La afectación sobre la fauna terrestre arroja que 13 especies de anfibios, 34 de reptiles, 30 de mamíferos y 103 de aves se verán impactadas. Las modificaciones de la comunidad de peces son calificadas como bajas, sin embargo, las actividades de pesca artesanal tienen una afectación media. En cuento al patrimonio arqueológico se han identificado cerca de 73 sitios cuya representatividad no cuenta con hallazgos de nuevas culturas.

 

¿Cuál es la situación actual de la comunidad afectada?

Dussán: De total incertidumbre no sólo de los propietarios, sino también de los jornaleros y los ocupantes, porque no ha habido claridad por parte de la empresa ni del Gobierno en términos de las reposiciones y las compensaciones. Cerca de 427 familias, que equivalen a 1.466 personas que son residentes y tienen puestos de trabajo, serán desplazadas, lo que equivaldrá a pérdidas de 32 mil millones de pesos anuales. En la resolución 0899 del 15 de mayo de 2009, con la que se otorgó licencia ambiental a la empresa, se estipula que es obligación de Emgesa garantizar la reposición y compensación para los actores que se encuentran en esa región, aplicando el principio constitucional de la equidad y de la igualdad. Sin embargo, la empresa ha sido tramposa y mentirosa, ha manifestado que no podría acceder a la compensación de los ocupantes porque estos actores no tienen reconocimiento jurídico y que de hacerlo, habría un desequilibrio en el negocio. Resulta que ahora Emgesa pasa a ser víctima.

Emgesa: Según el estudio de impacto, se desplazarán 362 familias para un total de 1.466 personas que viven en la zona del embalse y 1.704 personas perderán su fuente de empleo pues 4.514 hectáreas dedicadas al sector agrícola serán perjudicadas. Otros daños previstos son el cultural, en especial el de la capilla San José de Belén, declarada patrimonio cultural del Huila, pérdida de la infraestructura, de la conectividad y del ordenamiento territorial.

 

¿Pero la licencia ambiental no los obliga a compensar?

Dussán: La ley dicta que si existen predios productivos, la empresa está en la obligación de reponerlos en las mismas o mejores condiciones de productividad. Sin embargo, Emgesa argumenta, con fundamento en la misma ley y en la resolución 321 del 1 de septiembre, por medio de la cual el gobierno de Uribe declaró de utilidad pública e interés social a favor de Emgesa, que están obligados a comprar y, que si las personas no les venden, tienen derecho a expropiar. Plataforma Sur advirtió que este era un negocio que el presidente Álvaro Uribe entregó a una transnacional, donde no quedará ni una sola acción para el país, ni para la región y donde las reglas de juego ya estaban establecidas.

 

¿Qué ha hecho Plataforma Sur al respecto?

Dussán: Interpusimos un recurso de reposición donde hacemos consideraciones muy serias que tienen que ver con la existencia de una reserva forestal protectora de la Amazonía, que no puede ser sustraída como se hizo por parte del Ministerio por vía administrativa sino por vía legislativa.

Emgesa no se ha declarado respecto al recurso interpuesto por Plataforma Sur.

 


Imagen tomada de: www.neydersalazar.blogspot.com

 ¿Cómo se compensan los daños ambientales y sociales?

Dussán: En estos negocios no se tienen en cuenta los criterios de valoración, sino sólo los valores de cambio, es decir, la transacción en términos económicos. Un ejemplo es la discusión de la Corporación del Alto Magdalena con relación al bosque ripario que no radica en si esa es una afectación grave por ser un ecosistema sensible único que impide la construcción de la represa, sino en cuánto es el valor de la biomasa. Emgesa decía que los costos reales son de 10 mil millones y la CAM que son 100 mil millones. La diferencia serían 90 mil millones, pero la discusión no es esa, sino que hay otros valores fundamentales como los de uso. Hay una tradición histórica muy importante, unas memorias construidas por las comunidades, una forma particular de relacionarse con los ecosistemas que hacen parte de su existencia. Las comunidades, sobre todo los viejos, nos dicen “aquí yo construí mi proyecto de vida” y eso no se tiene en cuenta. Las comunidades están teniendo afectaciones psicológicas. Hemos conocido y tenemos certificados de personas que han estado a punto de tener derrames cerebrales.

Emgesa: El Plan de Ordenación y Manejo de la Cuenca Hidrográfica plantea la restauración, conservación y protección de la cobertura vegetal, enriquecimientos vegetales y asilamiento de áreas para facilitar la sucesión natural. La adquisición de predios y mejoras en zonas de páramo, bosques de niebla y áreas de influencia de nacimiento y recarga de acuíferos. El estudio de Impacto Ambiental contempla el reasentamiento colectivo en áreas subutilizadas aledañas al embalse, además del reasentamiento individual, la negociación directa y la compra. Se ha fijado una política de empleo que, durante la etapa de construcción, pretenderá ocupar la mayor cantidad de mano de obra de la región, siempre que reúna el perfil requerido.

 

¿Ha habido algún tipo de organización de la comunidad?

Dussán: El pasado 26 de julio, en el centro del poblado Ríoloro, inspección del municipio de Gigante, se constituyó la Asociación de Afectados por la Construcción del Proyecto Hidroeléctrico de El Quimbo. El objetivo es la defensa de los derechos civiles, políticos, económicos, sociales, culturales y ambientales de los asociados en la medida en que éstos resulten vulnerados, amenazados o disminuidos por las acciones u omisiones de la construcción de la hidroeléctrica, sean de origen privado o estatal. Todos los que se sientan afectados en Colombia o el mundo por el proyecto de hidroeléctrica de El Quimbo pueden afiliarse. La Asociación no sólo va a interponer las acciones de orden constitucional para la defensa y la exigibilidad de la protección los derechos, sino que ha planeado hacer acciones de resistencia civil y representar a sus miembros frente a las distintas instancias.

Emgesa: Se han realizado mesas de trabajo con los gremios y asociaciones para definir un plan de restablecimiento de la actividad económica. Además se ha venido trabajando con otros sectores económicos como transportadores, apicultores y comerciantes, involucrados en el proyecto.

 

¿Qué incidencia ha tenido el proyecto de El Quimbo a nivel nacional?

Dussán: Ha sido debatido en el Congreso durante dos oportunidades, ha suscitado publicaciones tan importantes como la de Alfredo Molano "La Mala Energía de El Quimbo" y logró el consenso a nivel nacional sobre la necesidad de realizar un encuentro con invitados internacionales el 5 y 6 de noviembre en Neiva sobre soberanía energética nacional. En cuanto a la situación medioambiental, el proyecto entrega una parte de la reserva forestal protectora de la Amazonía, afecta el Macizo Colombiano y la principal fuente hídrica del país que es el río Magdalena, destruye la biodiversidad natural y genética, genera desplazamiento de las comunidades y degrada los Derechos Humanos.

Emgesa: El proyecto garantizará el suministro de energía en el país, elevará la seguridad energética y la estabilidad del sistema eléctrico colombiano, convertirá al Huila en uno de los principales generadores de energía del país con lo que impulsará el crecimiento del departamento. Además desarrollará un proyecto piscícola en la región e incentivará el turismo.

 

 

oposición a al Quimbo

el señor Miguel antonio bravo candidato a la cámara y los candidatos apertura liberal del HUILA están deacuerdo con detener el proyecto de la represa del Quimbo ya que con la construcción de esa represa hidroeléctrica se genera un daño ambiental , económico al igual que una explotación económica para nuestro departamento.
aTT: Miguel bravo
candidato apertura liberal
cel:
3202077516-
e-mail:miguel.dmg@hotmail.com

fernando segura
candidato para el senado

Poco compromiso con la región

Se hace obvio en las repuestas de Emgesa que están tratando de evadir la responsabilidad que conlleva un proyecto de esta envergadura. El impacto que va a sufrir la región es demasiado alto y las medidas que tienen para contrarrestarlo son muy pocas o nulas (con esas respuestas tan poco precisas no se sabe). Se nota además el poco nivel de compromiso que tienen con las personas afectadas.

Realmente espero que las personas de la región y los colombianos en general podamos intervenir para evitar este proyecto, que más parece una catástrofe ambiental, se lleve a cabo. Y digo ‘espero que podamos’ porque como bien dijo Dussán: “las reglas de juego ya estaban establecidas”, y por lo que he visto de situaciones así no hay protesta pacífica, ni protesta con papa explosiva que logre evitar la ejecución de una decisión ya tomada por la presidencia.